Cómo crear un catálogo: una guía paso a paso

Si todavía te imaginas un catálogo como un folleto impreso, es hora de ponerte al día. Los catálogos actuales son digitales, interactivos y están diseñados para trabajar tan duro como tu mejor comercial, permitiendo a los clientes navegar, hacer clic y comprar directamente desde las páginas. Tanto si estás elaborando un catálogo de productos de temporada, un lookbook o una ficha de productos B2B completa, el proceso es más sencillo de lo que parece.

A continuación te explicamos cómo crear un catálogo que realmente genere ventas, desde el primer borrador hasta su publicación.

1. Define el objetivo de tu catálogo

Antes de abrir una herramienta de diseño, ten claro qué debe ofrecer este catálogo. Un catálogo creado para impulsar las ventas en línea es diferente de uno destinado a facilitar la visita a la tienda o a entregárselo a un comercial. Pregúntate:

  • ¿Este catálogo está pensado principalmente para echar un vistazo, o prefieres que incluya la función de «añadir al carrito» directamente?
  • ¿Se verá en el móvil, en el ordenador o en ambos?
  • ¿Tiene que reflejar los precios y las existencias en tiempo real, o se trata más bien de algo estacional y estático?

Esta decisión condiciona todo lo que viene después: el diseño, los datos del producto y la plataforma que se utilice para desarrollarlo.

2. Recopila y organiza los datos de tus productos

La calidad de un catálogo depende de la información que contiene. Recopila:

  • Nombres de productos, referencias y descripciones
  • Imágenes de alta resolución (una iluminación y un fondo uniformes son fundamentales en este caso)
  • Precios y cualquier variante, como la talla o el color
  • Categorías o secciones en las que quieres agrupar los productos

Si gestionas cientos o miles de SKU, este es también el momento en el que una plataforma de gestión de catálogos demuestra su utilidad: en lugar de volver a introducir manualmente los datos cada vez que actualices los precios, puedes extraerlos directamente de tu feed de productos ya existente.

3. Elige un diseño que se adapte a la forma en que los lectores lo leerán

Los hábitos de lectura en papel no se trasladan automáticamente al formato digital. En una pantalla, los lectores echan un vistazo rápido en lugar de leer de principio a fin, por lo que:

  • Empieza cada doble página con tu elemento visual más impactante, no con el bloque de texto más largo.
  • Mantén la coherencia en las cuadrículas para que el catálogo resulte fácil de navegar y no parezca caótico
  • Deja espacio para respirar: las páginas recargadas resultan más difíciles de navegar, aunque los productos sean estupendos.
  • Agrupa productos similares o complementarios para fomentar la navegación cruzada

Si te falta inspiración, merece la pena echar un vistazo a diversos ejemplos de diseño de catálogos de distintos sectores antes de decidirte por tu propio diseño.

4. Haz que sea interactivo, no solo legible

Este es el paso que distingue a un catálogo digital de un PDF con una portada más bonita. Un catálogo moderno debería permitir a los compradores:

  • Haz clic directamente en un producto para ver el precio, las variantes y el botón «Añadir al carrito».
  • Amplía las imágenes sin perder calidad
  • Ir a una categoría concreta o realizar una búsqueda en el catálogo
  • Compartir páginas o productos concretos mediante un enlace

Aquí es donde entra en juego una herramienta de creación de catálogos digitales como WePublish: puedes subir un PDF o un archivo de diseño ya existente e incorporar puntos interactivos para comprar, funciones de búsqueda y análisis, sin tener que volver a crear el catálogo desde cero ni contratar a un desarrollador.

5. Optimiza la página para dispositivos móviles desde el principio

En la actualidad, una gran parte del tráfico de los catálogos procede de los teléfonos móviles. Prueba el diseño con el ancho de pantalla de un móvil antes de darlo por definitivo, no después. Un texto que se lee bien en un monitor de 27 pulgadas puede resultar ilegible en una pantalla de 6 pulgadas. Las plataformas creadas específicamente para catálogos digitales gestionan esta adaptabilidad automáticamente, lo que supone una tarea menos que revisar manualmente en todos los dispositivos.

6. Publicar y distribuir

Una vez creado el catálogo, decide dónde se va a almacenar:

  • Incorporado en tu página web o en una página de destino específica
  • Campañas de correo electrónico en LinkedIn
  • Difundido a través de las redes sociales y los canales de afiliados
  • Códigos QR en materiales impresos para tender un puente entre el mundo impreso y el digital

Si la sostenibilidad es importante para tu empresa (y, cada vez más, para las autoridades reguladoras —varios países de la UE restringen ya los catálogos impresos no solicitados—), una estrategia de distribución que dé prioridad a los medios digitales también reduce tu huella de papel sin sacrificar el alcance.

7. Haz un seguimiento de lo que realmente funciona

La ventaja de un catálogo digital frente al impreso es que se puede medir. Fíjate:

  • ¿Qué páginas generan más interacción?
  • Porcentaje de clics en los productos
  • Tiempo dedicado por sesión
  • Conversión de la vista del catálogo en compra o cliente potencial

Estos datos deberían tenerse en cuenta en tu próximo catálogo: elimina las páginas que no dan resultados y apuesta aún más fuerte por las que sí los dan.

Cómo crear tu primer catálogo

No necesitas experiencia en diseño ni en desarrollo para publicar un catálogo profesional e interactivo. Herramientas como WePublish te permiten empezar con una prueba gratuita de 14 días, subir tus diseños ya existentes y añadir funciones de compra sin necesidad de programar, tanto si vas a publicar tu primer folleto de temporada como si gestionas un programa de catálogos continuo.

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Escrito por
WePublish
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