15 ideas de diseño de catálogos que convierten la simple consulta en una compra

Un buen catálogo hace mucho más que mostrar productos: guía la mirada, despierta el deseo y hace que el siguiente paso (hacer clic, comprar, solicitar información) resulte evidente. Tanto si estás actualizando un catálogo ya existente como si estás creando el primero, aquí tienes algunas ideas de diseño que vale la pena tener en cuenta, organizadas según el problema que mejor resuelven.

Para conseguir un diseño más claro y fácil de leer

  1. Empieza con una doble página de impacto. Comienza con una imagen llamativa y un texto mínimo, en lugar de una cuadrícula de productos pequeños. Esto marca el tono y da a los lectores una razón para seguir desplazándose hacia abajo.
  2. Utiliza un sistema de cuadrícula coherente. Ya sean dos productos por fila o cuatro, elige una cuadrícula y manténla en todas las secciones. La coherencia transmite profesionalidad; la variación constante da una sensación de desorden.
  3. Agrupa los productos por casos de uso, no solo por categoría. En lugar de «todas las sillas» y «todas las mesas», prueba con «Salón para espacios reducidos» o «Conjunto de exterior para recibir invitados». Así se refleja cómo compran realmente los clientes.
  4. Deja espacios en blanco a propósito. Las páginas recargadas resultan más difíciles de navegar, incluso cuando los productos en sí son atractivos. Dale a cada producto espacio para respirar.

Para lograr un mayor impacto visual

  1. Deja que la fotografía haga el trabajo pesado. Las fotos de estilo de vida (productos en su contexto) suelen generar más interacción que las imágenes planas de productos sobre fondo blanco, sobre todo en las páginas en las que lo principal es la navegación.
  2. Crea una propuesta cromática para cada sección. Un catálogo de temporada sale ganando si cuenta con una paleta de colores coherente: así, cada sección da la sensación de estar cuidadosamente seleccionada, en lugar de parecer un simple conjunto aleatorio de productos.
  3. Utiliza la tipografía para crear jerarquía. Una tipografía llamativa para los encabezados de sección y una tipografía sans-serif sencilla para el cuerpo del texto y los precios. El uso excesivo de tipografías resta elegancia incluso a las mejores fotografías.
  4. Aporta textura mediante la maquetación, no solo con las imágenes. Las imágenes a todo página, las cuadrículas asimétricas y la variedad en el ritmo de las páginas evitan que un catálogo extenso resulte monótono página tras página.

Para una experiencia más interactiva y centrada en lo digital

  1. Añade puntos interactivos de compra directamente en las imágenes. En lugar de una foto estática de estilo de vida, permite a los lectores hacer clic en cada uno de los artículos que aparecen en la imagen para ver los precios y los detalles.
  2. Incluye una barra de búsqueda para catálogos más extensos. Si publicas más de 40 páginas, la navegación por sí sola no es suficiente: una función de búsqueda respeta el tiempo de tus lectores.
  3. Utiliza el vídeo o el movimiento con moderación, pero de forma deliberada. Un breve vídeo de demostración del producto en una doble página clave puede ser más eficaz que tres imágenes estáticas, sin necesidad de utilizarlo en todo el documento.
  4. Incorpora una navegación de «acceso rápido». Las pestañas de categorías o una tabla de contenidos en la que se pueda hacer clic al principio permiten a los lectores ir directamente a lo que les interesa.

Para una conducción llena de acción

  1. Incluye una llamada a la acción (CTA) clara en cada página doble que lo necesite. «Comprar ahora», «Buscar una tienda» o «Solicitar un presupuesto»: no des por sentado que los lectores sabrán deducir cuál es el siguiente paso.
  2. Utiliza la prueba social cuando sea merecida. Un breve fragmento de una reseña o la etiqueta «superventas» junto a un producto genera confianza en el momento de la decisión.
  3. Diseña tu página final con el mismo cuidado que la portada. Termina con una acción clara a seguir —un enlace a tu catálogo completo en línea, un código de descuento o datos de contacto— en lugar de dejar que el catálogo termine sin más.

Convertir las ideas de diseño en un catálogo real

Las buenas ideas de diseño tienen un alcance limitado si tu catálogo sigue siendo un PDF estático. Plataformas como WePublish te permiten tomar una maquetación que ya hayas diseñado —en InDesign, Canva o cualquier otro programa— y convertirla en un catálogo interactivo en el que se puede comprar, con productos en los que se puede hacer clic, función de búsqueda y estadísticas, sin tener que empezar desde cero.

Si quieres una explicación detallada del proceso de creación, consulta nuestra guía sobre cómo crear un catálogo. O, si estás listo para poner en práctica una de estas ideas, puedes empezar a crear tu catálogo de forma gratuita durante 14 días.

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